
Una joven de largos cabellos negros encuentra un clavel rojo oscuro en el rellano de su puerta, ya sabía de quien era, y también lo que significaba, pues no era la primera vez que recibía una así, se sonrió y la tomo con cuidado...
...........
-Encantada- dijiste mirándome con tus ojos felinos, extendiste tu mano, y estrechaste la mía. Atónito te miraba, esto no podía estar sucediéndome a mi... eras la novia, de mi mejor amigo, de aquel que era como mi hermano...
-Ian ¿porque esa cara? ¿Te sentís bien?- me preguntaba incrédulo e intranquilo, Alex... si hubiera sabido lo que pensaba, lo que sentía, no se hubiera preocupado tanto por mi- ¿Ian?- yo estaba en babia, me tomó por el hombro y al ver su honorable rostro. Mentí.
-Nada, amigo, deben ser las copas de más que traigo encima- reí falsamente y le causó gracia mi respuesta- creo que me voy a casa...
-¡Nada de eso! – me interrumpió serio- no puedes abandonarme con todos estos ricachones – me sonrió pícaro mientras su brazo te rodeaba la cintura- bueno, venga te acompaño a...- le interrumpieron llamandolo del otro lado del salón- ¡Me tienen harto!- se quejo sin ocultar su frustración, y es que ademas de todos sus bienes y honores es una persona simple y para nada superficial... si no fuera porque le aprecio tanto, le odiaría- Ah… Noemí, cielo, ¿podrías acompañarlo afuera? – era un ingenuo, ¿Es que no se daba cuenta de lo que hacía? ¿Es que no se daba cuenta de que no soportaba mas verte y no poder hacerme dueño de tu hechizo?... Asentiste con una sonrisa me tomaste del brazo y él se fue, se fue con sus amiguitos ricos dejándote sola, sola con migo...
-. . .- yo no decía palabra, no sabía cómo actuar, eras, perfecta. Pero no podía hacerle eso a Alex, no a él, podía estar muy abstraído a ti, pero no era suficiente como para hacerme traicionar a un amigo... o eso quería pensar.
-¿Te gusto el baile Ian?- me preguntas con una sonrisa pícara. ¿Te habrías dado cuenta acaso? ¿Te habrías dado cuenta de que no podía vejar de pensar en ti, de que había caído ante tu hechizo?-Cuando subí al escenario, busqué a Alex y me encontré con tu mirada, es muy fuerte ¿sabías?- hablabas como si nada importara- ¡y mas con unos ojos tan bonitos!- me regalaste una dulce sonrisa, ¿Estabas coqueteando conmigo? No seguramente solo querías agradarme, después de todo... soy el mejor a migo de tu novio. No respondí nada, solo asentí sin mirarte, pues no podía, no podía seguir pensando cómo pensaba, no podía seguir sintiendo lo que sentía; la razón me decía que no estaba bien, pero otra parte dentro de mí, trataba a toda costa de engañar a mi razón. -. . .- te callaste al no recibir más que una mediocre respuesta de mi parte, me pareció que te entristecías un poco, quizás yo estaba en lo correcto, solo querías agradarme, y yo me portaba frío y huraño. Suspiré intentando relajarme y te miré.
-Si me encantó... –te dije sin poder evitar que mis verdes ojos fueran ventanas abiertas a mi corazón, espere que no te dieras cuenta de la verdad, pero esa… esa otra parte de mí quería, que si lo hicieras...
-Me alegro- sonreíste de nuevo, me molestaba tanto que fueras tan linda. Estábamos en uno de los balcones, hacía frío, tu pelo volaba, yo te ignoraba... o simulaba ignorarte.- ¿Hace mucho que eres amigo de Alex? –asentí sin mirarte- ¿desde niños verdad?- de nuevo asentí. Seguiste haciéndome mil preguntas, ¿porque no te callabas? No te dabas cuenta de que me hacía mal escuchar tu voz tan suave.
No te dirigí la palabra, solo me digné a responderte con gestos, parecías molesta, y ¡como para no estarlo! me comportaba como un idiota, cuando te empezaste a cansar de mi actitud me hablaste seria- Veo que ya estás bien, así que me vuelvo a la fiesta- te diste la vuelta para irte. No podía dejar que te fueras así como así, debía hacerlo, dejarte ir... pero ese algo en mí me traicionó, te tomé del brazo suavemente y me miraste curiosa- ¿qué pasa?- preguntaste como si la respuesta fuera tan sencilla. No podía decir palabra, esperabas una respuesta y yo estaba tardándome en dártela entonces tomé un clavel rojo oscuro que había en los balcones y te lo di... no esperé que supieras su significado, no pensé que supieras que con eso te estaba diciendo que estaba admirado de tu belleza. Pero cuando te acercaste a mí y me besaste la mejilla con un “gracias” tan sumiso pensé que habías entendido... te alejaste, volviste a la fiesta. Y yo me quedé ahí…
Solo. Pensando. Mirando. Esperando.
hola mi gente linda!
por fin el cap 2 de 17 jijiji espero que les alla gustado!!
prometo que la trama se pone más interesante :3
espero sus coments :)
Foxys