
….
Zafiel le estiró la mano para ayudarla a levantarse y Nicky en un acto reflejo se echó levemente hacia atrás con un dejo de temor. Él se sorprendió y entristeció.
-Ahora no solo me odias, también me tenés miedo… -mechones de su pelo,
ahora enredados tapaban sus ojos, solo una fría sonrisa decoraba su rostro. La
rubia no dijo palabra solo miraba para otro lado, él sacó el celular de su
bolsillo y como ya lo había hecho en otra ocasión, llamó a un taxi y esperó
junto a ella a que llegara. Aturdida y sin dirigirle palabra, subió al coche.
El peligris recogió las chulerías de la adivina que habían quedado
desparramadas y caminó sin rumbo.
….
Planeando disculparse se acostó a dormir. Ató su larga cabellera en una trenza y se envolvió con torpeza entre las sabanas, no podía dormirse y daba vueltas en su cama, tratando de relajarse se giró hacia la ventana… y pensando que ya no iba a recibir más sorpresas se quedó atónita, ahí estaba, mirándola, sonriendo, brillando, el pequeño niño de pelo y ojos plateados que la observaba a trabes de su ventana, se dio la vuelta y desapareció. Nicole despertó con una calidez en su interior, estaba tranquila, hipnotizada.
Eran temprano el sol parecía recién haberse levantado, y brillando sereno y solitario le mostraba el que sería un lindo día. Comenzó su rutina matinal sonriendo por el curioso sueño que había tenido. Mientras ella se preparaba, en otra habitación de la casa un chico alto y de ojos verdes parecía hablar con él mismo.
-La verdad no me importa, cuanto menos me relacione… cuanto más me odie…mejor- afirmaba cambiando de lugar unos libros. Se acomodo es pelo que parecía haber crecido mucho en pocos días y empezaba a molestarle. Sintió pasos en el pasillo.
-Ah! –se desperezaba Nicole como niña pequeña, pasó por la sala de estudio sin notar que Zafiel estaba ahí, segundos después reaccionó, y se avergonzó de no ser muy lista por las mañanas. Retrocedió unos pasos y se quedó asomándose por la puerta, se le quedó mirando, era alto y de prominente porte, pero más que respeto, le inspiraba miedo.
-Normalmente no lo hago, pero me disculpo. – Le dijo Zafiel percatándose de la presencia de la chica.- Sabias que esta “bruja” me dio algunas cosas interesantes entre todas estas…- fue interrumpido.
-No te me acerques…- Sentenció alejándose a paso riguroso, se había despertado de buen humor y tranquila, había pasado toda la noche pensando que no debía exagerar las cosas, pero al verlo, insensible, distante, sintió un escalofrío que habló por ella, tomó sus útiles y se fue.
-Si… es mejor así…- se repitió para sí viéndola alejarse por la ventana.
La blonda llegó a la escuela, absorta en una espesura de pensamientos.
Era muy temprano tuvo que esperar unos minutos a que el director del instituto
le abriera la puerta, y luego de recibir un simpático y patético intento de
halago del director subió al piso de su aula riéndose por lo bajo, era un
hombre mayor que intentaba aparentar juventud, pero era bueno y le agradaba
bastante, después de todo si hubiera sido otra persona la que dirigiese la
escuela, ella ya estaría expulsada, empezó a recordar todas las travesuras que
habían hecho con Agatha.
En el pasillo escuchó que le llamaban, no podía creerlo, ahí estaba, su amor
imposible, llevando libros y papeles que parecían pesados. Se quedó roja y
temblorosa.
-Ho… hola Ryan...- al darse cuenta que actuaba como una niña reaccionó
aclarándose la voz con sutileza- ¿Qué haces tan temprano?
-Eso debería preguntarte yo… -le respondió divertido.
-Ya… me levanté muy temprano y no tenía nada que hacer y…-
-Bueno, bueno, yo estoy con el comité de estudiantes… te acurdas?
-¡Sí! Que tonta soy, me olvide por completo… Están organizando los festejos de
los 100 años de la escuela verdad?- Ryan asintió sonriente pero desgastado- …. ¿Estás
bien?- se animó a preguntar.
-Si…- la miró fijamente- hey Nicky… -ella se sonrojó sutilmente al escuchar que
le llamaba tan tiernamente- si te agrado, al menos un poquito… no votes por mí
el año entrante para delegado.- Nicole rió, él también; habían empezado a
llegar algunas personas y Ryan se dio cuenta que estaba retrasando sus deberes,
se despidió momentáneamente y siguió su camino, nuevamente, la rubia se olvidó
de todo lo anterior y entró, cual piso de algodón, a su clase para seguir
soñando despierta.
-¿Y de que hablaron?- Se asustó, no se había dado cuenta de que Tirza estaba
ahí. Le contó vanamente lo ocurrido, y como siempre la castaña la interrumpió.-¡mira!
Parece que la amargada de Agatha se lleva muy bien con Zafiel…- suspiró con un
dejo de molestia mirando por la ventana. Nicole también miro, estaban en el
medio del patio, hablando tranquilamente, los dos sonreían, era difícil de
creerlo.
-No entiendo como Agatha puede estar comportándose así con un extraño.
-Y tan lindo…- suspiro Tirza- pero no es un desconocido- la rubia la miró- ¡es
Zafiel!
-Es un competo extraño para mí… me habías dicho que lo conocías ¿de dónde?
-Ah pues… yo…-Tirza pareció perderse en la nada- je je je, no me acuerdo,
supongo que lo habré conocido en una salida en grupo, o algo así.- respondió,
en absoluto conforme con su propia respuesta, y Nicky tampoco.
Esperaron a que Agatha subiera al aula, para comenzar el interrogatorio, cosa
que la morena ignoró al completo, la clase paso en un ambiente tensionado entre
las chicas. En el receso Agatha se llevó a Nicole cuando tuvo la oportunidad.
-Dile que deje de molestarme o no respondo de mí…- fue lo primero que atino a
decir.
-Díselo tú- fue la desconcertada respuesta de la rubia
-Si la miro a la cara: la estrangulo- la imagen de la fría y seria morocha
parecía haberse extinguido, Nicole se rió feliz, reconociendo a su quería amiga
en esa actitud que hacía tiempo no mostraba. Se quedaron hablando de
trivialidades unos minutos y luego surgió la pregunta que indirectamente las
dos esperaban.
-… Agatha… ¿Te gusta Zafiel?- Nicole se recostó sobre la pared mirando con
preocupación a su amiga.
-Que tonterías dices…- la morena desvió la mirada.
-es que, te llevas muy bien con él, y no eres tan simpática con los
desconocidos…
-Al principió creí que ya le conocía… pero después me di cuenta que no era así,
de igual forma, siento que hubiésemos sido amigos de toda la vida… es un
sentimiento extraño…
-TE GUSTA- se burló la rubia
-No empieces…- le reprochó, pero se alegró de que la tención se terminase.-
además cuando hablamos… lo único que hace es…- el timbre sonó estrepitosamente,
ya que estaban muy cerca de las campanillas.
-¿Me decías?- preguntó la blonda aún aturdida
-Nada, nada…- “preguntarme cosas de ti…” respondí en sus pensamientos un tanto
confundida.
Antes de entrar a clase Nicole la detuvo.
-Agatha… ¿te puedo pedir un favor? – Esta asintió- no te acerques a Zafiel, el
no me gusta- se excuso tontamente.
-¿Estas celosa de que te quiten a tu amiga?
-No seas tonta, es que – no podía contarle lo que había pasado el día anterior,
no hasta saber que era realmente lo que pasaba- si algo así- decidió admitir. Y
Agatha decidió creer, prometiéndole que lo haría.
Entraron a clase y luego de escuchar las chillonas quejas de Tirza siguieron
con su aburrido día escolar.
Zafiel seguía con la mirada, a ella, esa chica de la cual sabía todo y al mismo
tiempo nada, estaba atrapado, no podía escapar, y lo detestaba. Se fue
rápidamente sin dejar rastro, Nicole terminó juntando sus cosas, tan lenta y
perezosa como siempre, esta vez Agatha la esperaba fuera del aula, se quedo
escuchando y sutilmente espiando. Ryan se volvió a acercar a la blonda, y le
sonrisa con una dulzura que ante los ojos de la morena era sospechosa, le
comentó sus inquietudes una vez fuera, pero lo único que recibió como respuesta
fue.
-¡Estas celosa!- se reía Nicole pudiéndole responder lo mismo que ella le había
dicho hacía unas horas atrás. Agatha se quedó pensativa.
-En ese caso, yo no me acercó a Zafiel y vos a Ryan.- Dijo por lo bajo Nicole
se quedó perpleja.- ya, ya era broma, no sería capaz de hacerte algo así, solo
bromeaba- dijo mitad verdad, mitad mentira. Pues realmente no le gustaba la
situación, la posibilidad de ver a su amiga lastimada, pero tampoco podía
cometer tal fechoría de alejarla de las personas que ella quería.
Nicole llegó a su casa y almorzó otra de las delicias de Susan. Su abuelo no se
sentía bien así que le habían dejado dormir, subió a su cuarto y encontró un
libro nuevo y sobre este el colgante que Zafiel le había dado el día anterior y
que ella había dejado caer. Lo buscó y no lo encontró. En la casa solo estaban
ella y su abuelo. Volvió a su habitación y se puso a ojear el libro-Auras…-
murmuró, pensando que cada vez tenía más dudas en su cabeza, pero como siempre
estaba dispuesta a atender sobre cosas nuevas así que renovando su libro de
cabecera se puso a leer.
Esa noche lo vio de nuevo, se sintió atraída por el delicioso olor que salía de
la cocina.
-Entonces es verdad que si no te cocinan, no comes.- El chico de pelo gris le
comentó burlonamente como si nada hubiera pasado.
-¿Quién eres?- preguntó cortante y seria. Zafiel la miró de reojo.
-Un simple estudiante de bachiller como vos.- le respondió luego de una sutil
sonrisa que no pasó desapercibida, mientras le servía un plato de macarrones
con queso a ella en la mesa.
-¿Por qué todos parecen conocerte? ¿Por qué reaccionaste así ayer? ¿Por qué
dices siempre cosas tan confusas y me molestas tanto?!- Nicole lo había largado
todo, todas sus dudas, no sabía por qué pero ya lo había dicho.
-Soy de salir mucho, seguramente me conocieron “por ahí”- Respondió a la primer
pregunta mientras se acomodaba frente a su plato y se disponía a dar el primer
bocado-Todos tenemos nuestros malos días, y yo… me desquiten con esos tipos…-
fue la excusa que puso a la segunda- No digo cosas confusas, tú te tomas todo
muy a pecho- le criticó- y te molesto, porque te ves linda cuando refunfuñas
–finalmente se burló divertido.
-Idiota- fue la única respuesta que obtuvo de la rubia. Se alejaba en pleno rol
de victima cuando le llamó.
-¿No vas a comer?- El estómago de la rubia respondió, y comiéndose su orgullo,
y eligiendo creer todas sus palabras hasta nuevo aviso, se sentó a comer en la
gran y fina mesa de su abuelo. No surgía conversación alguna, hasta que ella
recordó.
-¿Cuáles son tus intenciones con Agatha?- pregunto un poco sin rodeos y un poco
nerviosa, pensando en lo rico que estaba todo y claro está en que nunca se lo
diría.
-Hoy estas preguntando demasiado ¿no?- le dijo mientras daba un bocado.
-No eludas mi preguntas – le reclamó haciéndose la seria.
-Bueno… no entiendo que es lo que me estas preguntando pero, si es sobre, qué
pienso yo de ella, puedo decir que… es una belleza exótica- concluyó guiñándole
un ojo.
-Eres despreciable…- comentó terminando el ultimo bocado- No molestes a
Agatha…-sentenció y se retiró altanera, dejando a un chico que aguantaba su
risa en la mesa. Se alejó intranquila, aún sentía un inexplicable miedo cuando
él estaba cerca.
-Parece que las cosas mejoraron un poco- una voz hablo a espaldas de Zafiel, el
no se dio vuelta, sabía quién era. Se sonrió.
-Que molesto, no tenés que estar vigilándome todo el tiempo…-
-Es lo que me ordenaron por ahora, con todo lo que ha pasado, no eres muy
confiable, te estás volviendo rebelde.
-Creí que eso lo hacía más divertido.- concluyó la conversación llevando los
platos al lavadero.
lalalalal cap 6 
quiero: comentarios, cristicas, etc, etc!!!
gracias por leerme!
LEER SIGUIENTE ->