Mi?rcoles, 15 de abril de 2009


            Hoy les voy a contar, una historia que se convertirá en leyenda, y que se creerá fantasía con el tiempo... 
Pero no es cualquier historia, es de dos hombres que jugaron con la química, las vidas, la evolución y el destino... de cuatro víctimas que destruyeron y arreglaron todo... de una mujer que siguió su legado... y de un príncipe que ... Y de como yo hoy, soy el Rey de todo Eredar... ¿Qué hace un rey narrando? bueno... mi simpleza y otras cosas... también serán explicadas. 

            Mi madre me lo contaba tantas veces cuando era pequeño, que ya siento que soy parte de la historia... y es que esta historia ¡lo tiene todo! ¡Alquímicos, generales, dones, héroes, bestias, mujeres, masacres, juegos y hasta un Fenrir*! ¡Hasta parecería una ficción o una fantasía! si no viviera en el mismo Eredar y esto no hubiera pasado hace mas de 30 años... ni yo mismo lo creería...



-¿Escuchaste el rumor, del monstruo? – Dijo una joven entrando en la casa, con frutas en sus manos, sin preocuparse de los demás presentes

 

-… ¿Monstruo? – preguntó su abuelo arqueando una ceja y conteniendo su risa

-Sí, es una criatura extraña… que come gente… y hace: cosas de monstruos… - agregó ella sin darle importancia mientras, dejaba las manzanas y hacía ademanes con las manos. Su abuelo y su invitado largaron una estridente risa.

-No seas tonta- le retó su abuelo volviendo hacia ella.

-Es verdad... los únicos monstruos que existen… son los que tu creas…- remató la joven con una sarcástica sonrisa.

…….

A las orillas del lago de Sehp, están sentados y muy cómodos cuatro personajes, sin duda extravagantes, pensando sobre su pasado, sobre su futuro, sobre la nueva vida que poseían, o simplemente disfrutando del paisaje.

Ellos no eran como los demás… me decía mi madre que son las experiencias malas y buenas las que te forman… quienes te hacen ser quien eres... ella siempre me decía que su corazón gritaba de dolor, que los susurros no la dejaban dormir, que su maldición: fue lo mejor que le paso en la vida… que no lo cambiaría por nada… yo no lograba comprenderla…

 La dama del grupo fue la primera el levantarse con movimientos felinos y medidos, su silencio alertó a los otros que la imitaron; ella observaba y sentía, ellos esperaban.

Esa dama era Sherai, una mujer extraña sin dudas, pero bella, de ojos sutiles y profundos, de pelo rubio: oscuro, hosco y trenzado, que parecía imitar el color de su piel bronceada.

-A la derecha- dijo uno de los hombres, con los ojos entrecerrados. Los otros dos se prepararon, uno con una gran cuchilla y el otro con sus puños. Ella se empezó a reír, sabía quién era el intruso.

A estos tres hombres no los llegué a conocer muy bien, bueno: en realidad a uno lo conozco demaciado bien, pero siempre sentí que fueron parte de mi vida también, Luxen era serio y siempre andaba con los ojos casi cerrados, mi madre me decía que él tenía la visión de un topo, pero eso no era un estorbo.

-¿Ahora qué Sherai? -Preguntó, bajando sus puños, el morocho del grupo. El otro bajaba su arma confundido.

Kahen y Altair, otros personajes irrepetibles, Kahen era el más alto y sin duda el más peligroso… con una fuerza fuera de lo común y una agilidad que no se quedaban atrás, no era precisamente el mas cuerdo o lógico, pero no era buena idea oponerse a él, morocho y de ojos grises, predominante quijada y una sonrisa peligrosa. Y Altair… bueno Altair es el que más cambio con los años… el que pasó de ser un niño engreído y altanero – como yo – a convertirse en, quizás, el héroe mas reconocido de todo Eredar… y mi maestro… de pelo rubio y ojos verdes, de porte envidiable, aunque su fuerte no eran las mujeres.

De entre los arboles, a la derecha del grupo, una sombra apareció, haciendo añicos la flora un tanto exasperado.

-Ah… eres tú  Mies…- dijo el rubio de la cuchilla, volviendo a sentarse en la orilla del lago y tentado a sumergir los pies en el agua cristalina. El mayor de ojos finos y entrecerrados, soltó un suspiro de fastidio al escuchar que se trataba de su hermano y el último le amenazaba con sus puños.

-¿Qué clase de recibimiento es ese? – Se quejó Mies, tendría unos 20 años de edad pelo castaño y ojos Marrones y vivaces, mientras se acercaba a la chica que parecía ser la única alegre de verlo. Sherai lo recibió como siempre con su dulzura.

-Kahen, Altair, pueden estar tranquilos, la criatura duerme.- Dijo ella logrando que le par se relajara, el Luxen fue el único que siguió alerta.

Ella se acercó al agua y la tocó unos segundos, esas emociones que se apoderaban de su ser, eran más que simples presentimientos… aunque a ella le gustara llamarlo intuición femenina.

-Aún no entiendo cómo puedes saber que sienten las criaturas, o saber que era yo el que venía…- alegaba asombrado Mies. Ella sonreía.

-Y no lo vas a saber.- Dijo Kahen acomodándose junto a Altair pero sin sentarse, mientras disfrutaba hacer tronar sus huesos preparándolos para lo que venía.

-¿Y que van a hacer cuando la criatura despierte?- Siguió Mies su cuestionario.

-Correr lejos, muy lejos- le respondió Altair riendo con los pies ya dentro del agua, dejando su cuchilla de lado. Mies le imitó, arremangándose el pantalón gastado empezó a chapotear.

-Mies, no hagas eso- Le retó Sherai, asustada de lo que sentía- La criatura duerme, pero eso nos da más tiempo para prepararnos… cuanto más tarde mejor.

-Si… no es necesaria la “intuición femenina” para darse cuenta que hay algo extraño en este lugar…- comentó Luxen serio y atento como siempre.

-Sería mejor que despierte de una vez- dijo arrojando una piedra. Mientras Kahen, con brusquedad y un simple tirón, como si de una bolsa de plumas se tratara lo saca del agua. Al tiempo que Mies salía expulsado del agua, un tentáculo gelatinoso lo siguió por el agua, capturándole una pierna, el grito aterrado del castaño resonó entre los árboles. Kahen con su fuerza sostenía al joven por los brazos y hombros. Altair sin retardo en reaccionar y sin poder creer lo que veía, tomó su cuchilla y cortó con precisión aquella extraña figura, Kahen y Mies salieron expulsados hacia la arena, Sherai los ayudó a levantarse y los cinco salieron corriendo. Adentrados en el bosque pudieron descansar.

-¡Maldito idiota!- Se quejó Kahen furioso, evitando pegarle Mies pero desquitándose con uno de los árboles. Logrando que Sherai se enoje por el maltrato a su amada naturaleza.

Porque no conozco a alguien tan amante de las flora y la fauna como ella, es la mujer más pacífica y cordial que he conocido, pero te metías con su amada madre naturaleza y se convertía en una terrible fierecilla.

-Pero, creí que ustedes se harían cargo…- se excusó el castaño con su hermano.

-No somos superhéroes… y al estar tú, nos distrajimos.- Aclaró Luxen.

- ¿Es mi culpa?- Meis intentaba quitarse el peso, que sabía que compartía.

-Si- dijo Kahen furioso y con el orgullo herido por una derrota.

-Es culpa nuestra por confiarnos… no imaginé que fuera una bestia tan… extraña…- agregó Altair aún perturbado por aquella criatura.

-No es malo… solo, tiene hambre…- le dijo Sherai preocupada. Ella cerró los ojos y tocó os restos de agua que se mesclaban con sangre en la pierna de Meis. Todos se quedaron mirándola. Era la primera vez que se sentía asi, es emiedo, esa confusión que le invadía, escuchó susurros, escucho pensamientos que parecían ser sus locuras- Siempre tengo hambre… - repitió las palabras que escuchaba resonando en su cabeza.- Siempre te observo… Siempre empiezo lo que termino…- terminó de decir saliendo del trance… - Esa criatura… quizás es más terrorífica de lo que pensamos…

-¿Que locuras dices?- le preguntó Altair sin terminar de entender sus palabras.

-No sé que signifique… pero creo que la criatura va por Meis y no va a parar hasta tenerlo- Dijo Luxen inmune ante la posible muerte de su hermano.

-Pero vive en el agua, entonces solo tiene que estar alejado de lugares con lagos o ríos…- afirmó seguro Kahen que trataba de calmarse.

Todos ya estaban acostumbrados a las locuras de Sherai, "entender a los animales", lo que quieren, lo que sienten… si, en pocas palabras: mi madre era una demente que hablaba con las plantas… o eso pensaría… si no hubieran viajado restos de esa locura en los genes que hoy me vuelven loco…

-Estamos rodeados de agua, quizás hasta un pozo sea peligroso… recuerden las muertes que causó en Sehp…- Altair, empezaba a preocuparse demasiado, ya habían visto como había quedado la aldea a manos de esa criatura.

¿No lo había dicho? La antigua aldea de Seph, tranquila y armoniosa… había sufrido su impredecible destrucción, las casas derrumbadas, los habitantes desaparecidos y solo escombros decoraban el lugar… nadie sabía que había pasado, claro que luego de su extraño encuentro, nuestros curiosos protagonistas sabían que nadie les creería que un pulpo poco común había arrasado con Seph… y en ese momento yo tampoco les hubiera creído.

-No sé, pero se me ocurre solo un lugar posible… y que va a tener más respuestas que nosotros…- Kahen y Luxen miraron a Sherai sabiendo la respuesta.- La casa de Caligo…- terminó.

-El culpable de esa atrocidad- agregó Kahen para que Altair y Meis comprendieran.

¡Caligo! Quizás la clave de mi relato, o al menos su creador… hay tantas historias y tantas leyendas, todas hablan sobre él… luego les contaré más…

Emprendieron camino a Kalohan, sin perder ni un minuto, ignorando las quejas de Meis por sus heridas, que era llevado por Kahen, y eludiendo las preguntas de Altair que exigían más información.

-Dime Altair- Sherai se acercó a él tratando de hacer más ameno el viaje.- ¿Cómo llegaste a ser uno de nosotros?- Altair le sonrió.

……….

En medio de una gran llanura, rodeados por murallas, había varias decenas de hombres esperando impacientes, la respuesta de su superior para ser aceptados en el 2do batallón de Selphir, capital de Eredar. Altair estaba entre ellos, con un año menos, pero sin rastro de nervios, sabía que sus habilidades eran muy superiores al resto, era de esos hombres, que nacen uno en un millón, con reflejos y destrezas que nadie podía igualar, por lo tanto descansaba tranquilo bajo la sombra de una de las tiendas. Un hombre mayor con el pelo completamente gris y una gran cicatriz surcando su ojo izquierdo, se acercó a los jóvenes con gesto de fastidio y un papel amarillo entre sus manos. Empezó a nombrarlos, uno por uno, solo tres no fueron nombrados, Altair estaba entre ellos, Leocario se retiró con el papel en sus manos, entrando en su tienda. El rubio era el centro de la atención, los murmullos empezaban a molestarle, uno de sus compañeros se acercó a él.

-Altair... qué envidia… seguro serás transferido al 1er batallón… nadie esperaba menos…- le dijo con un dejo de envidia, Altair sonrió un poco fanfarrón. Entonces escuchó como Leocario lo llamaba con un firme y aterrador grito desde su tienda, trago en seco y mostrando su superioridad al resto, caminó hacia su general y maestro.

-Altair… No te quiero en mi batallón, y en ningún otro…- Leocario lo recibió con hirientes palabras.

-¿Disculpe?- rió tratando de entender el supuesto chiste.

-Lo que has oído niño…- declaró mientras buscaba algo entre sus pertenencias.

-Pero... ¡soy el mejor!- dijo sin importarle lo arrogante que sonara.

-Exacto... por eso… te quiero en un grupo especial…- Altair pudo notar un brillo especial en los ojos del hombre que sacaba de su escondite un pequeño frasco con una espesa sustancia azulina.

………………

Me disculpo por cortar el relato, pero presten atención… ese pequeño frasco, con ese extraño liquido, es el objeto de la maldición, que arrasó con mil vidas… y salvo a millones…

………………

-¡Oh Rommen! ¡Mi amado Rommen!- interrumpió Kahen el relato de Altair. AL ver desde la colina donde se encontraban la enorme ciudad atrapada entre las montañas y el río.

-¿Rommen? ¿La ciudad más prospera de Eredar? ¿Dónde todo hombre puede trasformar miserias en fortunas?- Dijo altar emocionado al escuchar que se acercaban a una de las ciudades más importantes.

Rommen es aún hoy la ciudad portuaria más importante de Eredar, y la que goza de las mujeres más bellas… pero no, nunca habrá alguien tan bella como ella…

-Yo con un buen médico me conformo…- Meis ya no soportaba el dolor en su pierna.

-Caligo es el mejor médico…- Dijo Luxen, reprochando a su hermano.

-¡Bueno vamos hacia Romen!- declaró Kahen con un dejo de lujuria en su mirada.

-¡Ah no! Nada de eso muchachos, tenemos que llegar lo antes posible a Kalohan.- les retó, con dulzura y firmeza implacable, mientras los jalaba de las ropas.

-Adiós dinero…- llorisqueó Altair siguiendo a Sherai y viendo cómo la ciudad desaparecía tras la colina.

-Adiós mujeres…- se lamentó Kahen acercándose a la damisela.

-Me vas a tener que compensar por eso mi cielo.- le susurró Kahen al oído, para recibir un sutil pero punzante golpe en el medio de la espalda.

-O lo siento me resbalé…- comentó Luxen con seriedad. Sherai sonrió encantada.

-Ignóralos, me contabas Altair… - Sherai siguió caminando junto a Altair y curiosa por escuchar como seguía su historia.

………….

Leocario le entrego el pequeño frasco a Altair que parecía cada vez más desconcertado.

-Esa sustancia, en una persona como tú… creo que podría llegar a crear una maravilla…- le dijo Leocario emocionado.

-… ¿Creo? – preguntó Altair no muy convencido

-Sí, puede llegar a convertirte en el hombre más fuerte o más hábil de Eredar... o dejarte paralitico… incluso matarte…- le aclaró con frialdad y sin rodeos…- una de un centenar de personas logra sobrevivir…

-Pero usted está loco, no pienso arriesgar mi vida… ¡no para ser su animal de prueba! – Altair no podía creer lo que escuchaba.

-Pero no tienes nada que perder… Ya no tienen puesto en la armada, y en un segundo puedo acusarte de traición a la corona- rió manipulador- nadie dudaría jamás de mi palabra, menos aún nuestro rey, así que nunca conseguirás trabajo ni respeto… ni podrás vivir en paz, a menos que aceptes estar con mis chicos.-

Leocario, un hombre fascinante, de mente retorcida y manipuladora, sin duda nunca nadie supo cuáles eran sus verdaderas intenciones o la verdad tras sus acciones, adorado y odiado, el único general con un expediente sin manchas de derrotas.

-Maldito…- Altair contenía su furia no entendía, no podía creer como esa persona que siempre había sido un ejemplo a seguir y su fiel maestro, había usado su poder para destruir su vida y su posible futuro.

-Te estoy ofreciendo… la vida de un Dios…- Le dijo su general- Tómala y me lo agradecerás eternamente… no sabes la cantidad de personas que vienen a implorarme por una gota de esta sustancia…- Tomó una de las manos de Altair que no sabía cómo reaccionar y puso el pequeño frasco en ella. –Puede que hoy creas que soy el peor ser sobre la tierra, pero te he elegido exclusivamente y créeme que pocos tienen ese honor- El hombre salió haciendo resonar una estrepitosa risa.

……………

-Mi padre es un desgraciado… no puedo creer que te haya chantajeado…- murmuró Kahen confundido y molesto.

Nuevamente me olvido de los detalles… Kahen era el primogénito de Leocario… aunque nuevamente dejaré los detalles para más adelante…

-¿Pero tomaste la poción o no?- Preguntó Meis que ahora era cargado por su hermano.

-Tonto, claro que la tomó, de lo contrario, no estaría con nosotros.- Se apuró a decir sonriente Sherai.

-Si no estaría con el grupo de los mutantes.- Se burló Altair sin maldad, pero la reacción no fue precisamente positiva.- perdón... yo solo… bromeaba.- revoleó los ojos. – Y tu Sherai… ¿Cuál es tu historia? – preguntó tratando de salvar que su cabeza se separara de su cuerpo.

-Esa es una historia mucho más larga… y ya estamos llegando a las montañas… será en otra ocasión- le dijo guiñándole un ojos divertida, mientras señalaba unas amenazantes y rocosas montañas.

-¿Esperan… que escalemos eso?...- Comentó Meis aterrado.

-Tú no te quejes que te hemos cargado todo el camino- gruño Kahen.- Mi querida Sherai ¿no hay otro camino?

-Si lo hay, pero es más peligroso… claro que ahora tenemos a dos fuertes hombres con nosotros.- caminó rosando sus dedos con la roca que se imponía, rodeándola, caminaron bastante hasta llegar a una hendidura.

Caminaron horas eternas, hasta cruzar el túnel, cuando pudieron ver el sol esconderse tras las montañas y divisar desde lo lejos una pequeña y colorida aldea que se escondía en un valle que era protegido y alejado del resto de Eredar por las imponentes montañas. Sherai no pudo ocultar su emoción, era su preciado hogar, Luxen también disfrutó del aire puro que siempre había caracterizado a Kalohan. Y fue entonces cuando llegaron a una casa pegada a las rocosas montañas, una de las más grandes pero no por eso lujosa, era rustica y con detalles pedregosos que la convertían en un adorno, más que en una casa. Sheraí corrió y golpeó la puerta, olvidándose de todo el cansancio que sentía. La puerta se abrió…

Bueno ya he contado suficiente por hoy, luego seguiré con la historia, no se preocupen, no les dejaré con la intriga, la dama que abrió la puerta es quizás, la mujer más hermosa que haya existido en Eredar… bueno, la segunda más bella…



*Fenrir: criatura de la mitología Nordica, representada por un lobo gigantesco. 



Si, la senguda version del primer capitulo de Alquimia de Vanguardia, porque la verdad no quedé conforme con la primer version, espero que este realmetne mejor y que les guste! espero sus opiniones!!!!

Gracias por leerme!!!
 


Delirio de Foxys @ 3:45
Comentarios (8)  | Enviar
Comentarios
Me gusta mucho como esta narrado, y me parese que va a ser una historia interesante rubor
Delirio de Bruja26
Jueves, 16 de abril de 2009 | 19:56
algunas cosas no se aclaran...
la trama en general esta muy buena
y original, como de costumbre
Delirio de MaxzArk
Lunes, 20 de abril de 2009 | 13:04
Graciaaasss peeooopleeeee!!! prometo que mejorraaaa nicee
Delirio de Foxys
Jueves, 23 de abril de 2009 | 10:10
A mi me encanto.. risaa

suerte en todo Wandii ..

Como soy peor de todo el mundo en redaccion y caligrafia no te puedo comentar y rega?arte eso mudoo


LOL je. aburrido

bueno !! pero igual me encantoo ! sonriente

esta noche voy a so?ar con el cuento rubor

muchos besos Wann ! corazon


MArii
Delirio de Anonimo
Martes, 19 de mayo de 2009 | 0:26
Delirio de Anonimo
Martes, 30 de junio de 2015 | 11:48

good post, thanks.
clash-games.com

Delirio de Anonimo
S?bado, 21 de noviembre de 2015 | 19:30
Delirio de Anonimo
Mi?rcoles, 07 de septiembre de 2016 | 15:11

Awesome post, I really enjoyed reading it - Wally Weather

Delirio de Anonimo
Martes, 20 de diciembre de 2016 | 12:32