•~ Prologo ~•
Fue a buscarla, era una noche serena y despejada, respirando entrecortado y caminando exhausto y con dificultad. Llegó. La vio, en sus brazos, en sus labios, en su cama. Lleno de ira, dolor, odio; rompió una ventana y sin importarle las heridas que dejaban en el los vidrios rotos, irrumpió en la habitación. Asustados se dieron cuenta de que alguien los miraba, mas precisamente alguien les apuntaba con un arma.
Ella lloraba, él también.
-Maldita- Un disparo resonó en la habitación.
…
Era tan hermosa, pelo cobrizo, ojos grandes y cálidos, labios finos y tan delicados como su cuerpo; nunca se cansó de verle, e incluso en ese momento, con lagrimas recorriendo su rostro no podía dejar de sentir esa dulzura, ese deseo, ese amor; amor que había pasado por muchas adversidades, y las había superado todas, y ahora la encontraba con él, aquel que había sido su amigo, el hermano que no tuvo; y que el tiempo había convertido en su rival y mas temido enemigo. Le había entregado todo, todo por su amor.
El disparo dañó gravemente al hombre que había puesto sus asquerosas manos sobre su amada, yacía en el piso inconsciente, ella quiso hablarle, pero él no se lo permitió.
-Para mi moriste junto a él- fueron
las últimas palabras que le dijo dejándola con el alma destrozada, de rodillas en
el piso de la habitación ahora teñida de rojo.