Domingo, 05 de abril de 2009

 


-¿Para vos qué es Dios?- Nicole lo miró de reojo, estaban en la sala y biblioteca de la casa, y habitación favorita de la susodicha.

 

-Es la voluntad que mueve al mundo – dijo sin pensarlo demasiado, él se le quedó mirándola… por primera vez: desconcertado.

-…-

Se miraron.

-…-

-Que buena respuesta…- le admitió sin encubrir su asombro.

-¡No te sorprendas tanto! ¿Qué esperabas?- Le dijo haciéndose la interesante.

-Que dijeras algo como “Dios es amor”, “Dios es el Alfa y el Omega” o alguna de esas respuestas tan gastadas- admitió serio.

-Sí, soy genial, lo sé- dijo bromeando mientras ocultaba su satisfacción, Zafiel suspiró.

-Por un momento creí que eras una persona decente… - comentó luego de las últimas palabras de la chica.

-¡Quién te pidió tu opinión!- se quejó no tan molesta como de costumbre- ¡Como si me importara lo que pienses de mi!- sentenció revoleando los ojos.

-Es que sí,  te importa- le aclaró divertido- Te resulto molesto, engreído, irritable, me tienes miedo y por momentos llegas a odiarme… pero aún así quieres ganarte mi respeto y mi confianza- enumeró con una amplia sonrisa.

-Idiota- fue lo único que pudo decir luego de escuchar semejantes acusaciones.

-¿Y sabes por qué?- Seguía comentando inmune.

-No me vengas que es porque me gustas o algo así…- le interrumpió fastidiada.

-… - Zafiel la miró unos segundos para soltar un jolgorio de risa- No iba a decir ni eso ni nada parecido- se burló sin piedad- te has quemado tú solita- le dijo picando su mejilla con el índice, Nicole colorada del enojo más que de otra cosa, atinó como siempre a tirarle con lo más cercano a sus manos, que en este caso era el refresco que había estado tomando, como ya era costumbre la agilidad de Zafiel sumada la a la mala puntería de Nicole llevaron a mismo desenlace de siempre… la rubia aguantando las lagrimas de la bronca con la mejillas sonrosadas y los cabellos crispados y el susodicho inmerso en un mar de risas y alejándose de la situación mientras se toma el estómago del dolor que le causan las carcajadas.

-TE ODIO- alcanza a gritar ella sin terminar de entender todo lo que había pasado.- ¡que fastidio!- agregó mientras tomaba su bolso y amagaba salir de la casa.

-¿Adónde vas?- preguntó aún con su reluciente sonrisa.

-NO TE IMPORTA.- terminó azotando la puerta de la sala y cerrando luego con más delicadeza la principal de la casa.

Estaban sentadas, en un alejado pero conocido, bar de la ciudad, que de día funcionaba como restaurante de comida rápida. Nicole con una hamburguesa doble con queso, encorvada y mirando hacia todos lados nerviosa. Y Ella, elegante y erguida con un café en sus manos.

-Que gusto que hayas decidido verme…- Dijo la mujer.- ¿pero tu abuelo no se molesto?

-No…- dijo sincera Nicole- porque no lo sabe…- aclaró al ver la confusión de la dama.

-Bueno, vallamos al grano: Soy profesora y subdirectora de la institución Zart… ¿has escuchado hablar de ella? – Nicole pensó unos segundos, pero negó con la cabeza, luego de apoderarse de la mitad de la hamburguesa, en un solo bocado, por los nervios.- Es un instituto de internado que…-

-¿Internado? ¿Entonces es una escuela?- La mujer asintió sonriendo. Nicole se calló apenada por haber interrumpido a la mujer.

-Es una institución en el centro de la ciudad, claro que suelen confundirla con una vieja escuela abandonada por algún motivo.- aclaró con una media sonrisa.- Pero es un ligar hermoso créeme, y sobre todo, como tenemos pocos alumnos nos dedicamos comprometidamente a cada uno y a ayudarlos a sacar el máximo potencial de sus habilidades…-

-Entonces: Una escuela en la quiebra, tiene pocos alumnos y necesitan que yo asista para que la fortuna de mi abuelo los ayude a resurgir…- concluyó Nicole seria y un tanto fría. El que hubiera aceptado escuchar a Rantier no significaba que le creyese. Fanny mantuvo su sonrisa de forma forzada.

-No, no estamos escasos de estudiantes, el numero es bajo porque solo un grupo muy selecto de gente puede asistir- corrigió orgullosa de sus estándares- y tampoco nos interesa el dinero de tu abuelo, lo que nos interesa eres tú… y tus habilidades- pronunciando con melosidad la última palabra.

-¿Qué habilidades?- la rubia ladeaba la cabeza, pensando en sus virtudes… pensó bastante tiempo. Fanny la miraba sin poder creer, la diferencia mental que había entre sus progenitores y ella. Entonces Nicole cayó en cuenta, siempre había tenido grandes dotes físicas, siempre había sido muy ágil y había ganado varias competencias.- ¡Ah! sí disculpa, claro, mis habilidades.- Le sonrió a la mujer adentrándose en el tema nuevamente. La mujer se contuvo las ganas de zarandearla por tan lenta reacción.

-Bueno… como te decía… - suspiró- es una institución donde te ayudaremos a lograr tu máximo potencial y…

-No me interesa.- Dijo firme y sonriente.- Es algo que se me da con facilidad y me gusta, pero un arduo entrenamiento y en un internado, me quedaría todas las otras cosas que disfruto de mi vida.

-Eres tan terca como ese viejo… lástima que tu padre no está aquí para…

-¿Qué sabes de mi padre?- la interrumpió, pero sin tanto respeto como antes.

-Es que… ¿No lo sabes? ¿No te han contado nada? – La mujer no podía creer que Nicole realmente no supiera nada de lo que estaba en realidad pasando, o de lo que había pasado.- Dile a tu abuelo… no, mejor a Diana, pídele que te explique quien soy yo, dile que si no lo hace ella… lo haré yo.- Nicole asintió obediente con la cabeza, la mujer tomó su cartera de cuero negro y sacó un sobre de ella, lo puso sobre la mesa y se despidió de Nicole, dejándole la carta que su abuelo tantas veces había quemado, y dejando el dinero de los pedidos. Nicole tomó la carta mientras la mujer salía del local, al mismo tiempo que alguien ocupaba el lugar libre que hubiera dejado Rantier. Nicky no pudo evitar, regalarle su mejor gesto de repudio a Zafiel.

-¿Qué, mil demonios, haces aquí?-

-Te seguí- le sonrió.

-¿No tenías nada mejor que hacer?- Le preguntó mientras guardaba la carta en su bolso.

-De momento no.- Volvió a sonreír. Nicole terminaba de comer el último bocado y se disponía a irse.

-¿En serio vas a hacer lo que te dijo?- le preguntó interesado, alcanzándole la gaseosa que se estaba dejando.

-No soy tan estúpida… amenazarlos, con que si no me dicen la verdad ella lo hará, sería admitir, que me junté con ella en secreto…- Aclaró por lo bajo, mientras daba algunos sorbos a la gaseosa, aún parada lista para irse.

-¿Y la carta? Sabes que te va a aclarar algunas dudas…- continuó con el interrogatorio al que Nicole respondía sumisa.

-No, no quiero leerla…- dijo por lo bajo.

-¿Porque puede ser… que encuentres verdades que no quieres saber?- la miró comprensivo.

-¿Para qué preguntas?… si ya sabes la respuesta-  le respondió seria.

-Eres fascinante- dijo envuelto en una estrepitosa risa.

-¿Van a querer algo más?- Una conocida vos los interrumpió, Zafiel siguió riendo Nicole sintió como si un balde de agua fría cayera con brusquedad sobre ella.

-¿Ryan?- Se dio la vuelta para encontrarse al rubio, con el traje que llevaban los meseros.

-Hola Nicole, no sabía que estaban en una cita.- dijo sonriente ante la imagen de Zafiel con un café frente a él y Nicole con una gaseosa en sus manos y restos de hamburguesa en su sitio.

-NO! No te confundas yo estaba con Fanny y luego ella se fue y llego este estúpido y me empezó a hacer un montón de preguntas que yo no entiendo porque, maldita sea, siempre termino respondiendo.- se excusó, tomando aire luego de haber hablado nerviosa y sin hacer pausar. Ryan se rió.

-Si tonta, estoy trabajando desde hace horas, te vi con esa mujer, supongo será la Fanny de la que hablas, solo estaba bromeando.- Nicole suspiró, mientras se sentaba nuevamente para recuperarse del mareo que sentía por la sobre oxigenación.

-Si serás…- dijo por lo bajo sonriendo. Zafiel se paró de repente.

-Bueno me voy, ¿Por qué no lo esperas? está por terminar su turno- dijo Zafiel despidiéndose de los dos, y dejándolos atónitos.

-¿Pero como sabe que ya termino?… y que pensaba pedirte que me esperes- le dijo de forma encantadora a Nicole que por primera vez estaba agradecida con el peligris.  – ah… que mujer extraña, pidió un café y ni siquiera lo tomo…

Zafiel se había ido y ahora Nicole esperaba extasiada a Ryan. Este llegó y se sentó con ella.

-Bueno ahora dos personas de la escuela saben que trabajo, aquí, por favor guárdame el secreto- le pidió a la rabia.

-¿Quién más lo sabe?

-Tirza, hace un tiempo me la encontré en este lugar, estaba con un hombre bastante extravagante. Le dijo chismoso y divertido. Nicole recordó que Agatha le había comentado haberlos visto en un bar, inmediatamente lo asoció.- Ahora te toca contarme quien era esa mujer.- Intentó sacar un tema de conversación con la rubia que parecía distante.

-Me invitaba a inscribirme en el instituto Zart… ¿has oído de él? – Él negó con la cabeza desconcertada.

Se quedaron hablando largo rato… ella perdió la noción del tiempo…

…………

-¿Cómo se atreve esa mocosa a rechazarnos?- decía un hombre un tanto enojado.

-No se preocupe, le he dado la carta, cuando la lea, posiblemente cambie de opinión, y si eso no lo hace, ya encontraremos la manera, es una chica bastante tonta, y se puede sentir de lejos su potencial, será fácil de manipular… tenemos que convencerla de una forma u otra…



cap 14!!!
diganmeeeee que les parese? 
gracias por leerme!!!!
(me atrasé unas horas en entregar este cap :P) 


Delirio de Foxys @ 9:55
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Comentarios
=OOOOOOo de a poco se aclaran als cosas..pero la cartaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aburrido
Delirio de Valcrist
Domingo, 05 de abril de 2009 | 14:06
wooo!!0//0 q interesante!! joo quiero saber q es lo q tiene Nicky para q los atraiga tanto, y Zafiel tambien kiero saber q pinta en todo esto
sigueee asii!!
bEsitos!!
Delirio de ayame_onura
Lunes, 06 de abril de 2009 | 13:20
Gracias por sus comentarios! los aprecios muchicimo!
Delirio de Foxys
Jueves, 16 de abril de 2009 | 14:44

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